Cada vez que una persona tira de la cadena de su reservado en un hogar sin sistemas de ahorro de agua, consume la misma cantidad de agua que 1 de cada 6 personas en el mundo consume durante todo un día para sus necesidades básicas como tomar, bañarse, cocinar, y para limpiar su hogar.
Las organizaciones no gubernamentales alrededor del mundo en conjunto con los gobiernos están trabajando en la conservación del agua como una de sus prioridades por medio de desarrollos sustentables y programas de ahorro de agua, como los que desarrollamos en DICONA.
DICONA identificó que uno de los mayores problemas relacionados con la distribución de agua potable en el Mundo se debe a la distribución inequitativa del recurso por medio de los sistemas de agua públicos.
Este problema se debe en la mayoría de los casos a la elevación natural del territorio, limitando el flujo de agua a los hogares y establecimientos situados a una altura mayor a la que tiene la reserva de agua publica.
En otros casos los hogares más cercanos a la reserva de agua o punto de inyección, reciben una mayor cantidad de agua de la necesaria por fallas del sistema de distribución de agua, reduciendo la disponibilidad del recurso para los sitios más alejados.
En ambos casos el sistema operador se ve obligado a inyectar a la red mucha más agua de la necesaria para tratar de asegurar el abasto en todos los puntos de la ciudad. Facilitando el alto consumo por habitante.
Por ejemplo; en una ciudad imaginaria hay un promedio de consumo de agua por habitante de 260 litros al día según las estadísticas públicas. Pero la realidad es que debido a la inequidad en el suministro público algunas personas consumen 400 y otras 50 litros de agua al día.